Tenerife
- Advierte que no hace mucho tiempo encontró a una mujer que estaba recogiendo hinojo para infusiones cuando ese mismo día habían fumigado con herbicida la zona
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José Manuel Gil Marichal, apicultor tinerfeño de El Rosario, analizó en el programa La Trapera de Radio San Borondón la problemática del uso de venenos en Tenerife y las graves consecuencias que conlleva su utilización de forma indiscriminada y explica que ha perdido hasta una docena de colmenas cercanas a la carretera por culpa de la fumigación indiscriminada de herbicidas, motivo por el cual ha denunciado la situación ante las autoridades, las cuales le han indicado que la casa de la miel tiene que constatar que las muertes de las abejas se han producido por culpa del envenenamiento, dicho lo cual asegura que al ser una institución dependiente igualmente del Cabildo este asunto se ha quedado en el olvido.
José Manuel Gil Marichal dijo que desde hace algunos años viene sufriendo en primera persona las consecuencias del uso indiscriminado de herbicidas por parte del servicio de mantenimiento de las carreteras del Cabildo tinerfeño, ya que explica que se viene aplicando el veneno en las cunetas de la vía en dirección a La Esperanza sin tener en cuenta que de ese modo se actúa contra las hierbas que se pretende eliminar, sino que se envenena toda la zona, matando a todo ser viviente, tanto conejos como abejas, pero dañando a su vez la salud de las personas, puesto que recuerda que es mucha la gente que coge la hierba para dársela a sus animales.
En este sentido, advierte que no hace mucho tiempo encontró a una mujer que estaba recogiendo hinojo para infusiones cuando ese mismo día habían fumigado con herbicida la zona y destaca que han sido varias las ocasiones en las que ha hablado con los responsables de ese servicio para recordarles que al fumigar están matando a numerosos animales y dañando la salud de las personas de la zona, así como que en su caso particular le estaban perjudicando porque tiene panales, sin que le hicieran caso.
Explica que ha perdido hasta una docena de colmenas cercanas a la carretera por culpa de la fumigación indiscriminada de herbicidas, motivo por el cual ha denunciado la situación ante las autoridades, las cuales le han indicado que la casa de la miel tiene que constatar que las muertes de las abejas se han producido por culpa de envenenamiento, dicho lo cual denuncia que al ser una institución dependiente igualmente del cabildo este asunto se ha quedado en el olvido.
Este apicultor destaca que por culpa de acontecimientos como estos muchas personas están pensando en dejar esta tradicional explotación de miel, puesto que la pérdida de doce colmenas supone la muerte de muchas miles de abejas y explica que han estado recogiendo firmas para exigir a las autoridades que no sigan permitiendo ese abusivo uso de venenos en las carreteras de la isla.
Gil Marichal entiende que se trata de una práctica ilegal puesto que se incumple el código técnico de aplicación fitosanitaria, ya que explica que cuando se aplica el veneno se debe publicar unas tablillas informativas que adviertan que la zona ha sido tratada con herbicidas, algo que jamás han hecho, ya que la realidad es que se aplica el veneno y a menos que alguien lo vea, no se sabe que la zona ha sido sulfatada.
Recuerda que este es un problema serio que afecta enormemente a la salud, ya que destaca que el herbicida es un veneno sistémico que se propaga lenta pero progresivamente por toda la planta, por lo que días después de su aplicación sigue sin percibirse los afectos, por lo que llama a las autoridades a legislar sobre este asunto y no seguir permitiendo el uso indiscriminado de venenos porque hasta ahora han sido animales los afectados, pero algún día puede producirse una desgracia humana.
